Historia

 

El Instituto Nacional de Cooperación Educativa (Ince) fue un organismo autónomo fundado por el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa en 1959. Nació fundamentalmente como una necesidad, ya que Venezuela carecía de una institución que se encargara de promover la formación profesional de los trabajadores, que contribuyera con la formación de personal especializado, efectuara programas de adiestramiento para la juventud desocupada, alfabetización, educación básica y fomento y desarrollo del aprendizaje de los trabajadores, contribuyendo a su especialización mediante cursos y programas en los más variados oficios y a distintos niveles.

Este vacío incuestionable lo llenó el Ince, recogiendo esas aspiraciones como fin y compromiso propio. Desde sus días iniciales, el Ince persiguió dos objetivos básicos: el entrenamiento en servicio de obreros y empleados que se incorporan al trabajo sin una preparación técnica, y cubrir la necesidad imperiosa de aprendizaje de quienes se incorporan al trabajo por primera vez sin instrucción. Es así como se promovió la formación profesional de los trabajadores y la capacitación de personal especializado. Asimismo se llevaron a cabo programas de adiestramiento dedicados a la juventud desocupada.

Desde su origen, el Inces contribuyó a la capacitación agrícola de los egresados de escuelas rurales con el propósito de formar agricultores aptos para la eficiente utilización de la tierra y los recursos naturales renovables. A la par, colaboró en la lucha contra el analfabetismo y el mejoramiento de la educación primaria en el país.

Capítulo aparte merece el Programa Nacional de Aprendizaje (PNA), emblema de la institución, que dirigido a muchachos entre 14 y 18 años, les proveía de formación profesional sistemática del oficio en el que ya trabajaban en alguna empresa, sin que previamente, a su colocación en la misma, hubiesen hecho algún curso de formación para dicho oficio.

Es así como durante más de 40 años el viejo Ince consolidó un sistema de capacitación en servicio y aprendizaje organizado, el cual funcionó según los objetivos y métodos más adaptables al ritmo y peculiaridades de la industria, el comercio y sus condiciones de producción y trabajo.

Con la llegada de la revolución en 1999, el Ince desarrolla una nueva dimensión en su realidad política e institucional. Estando adscrito al Ministerio de Educación, el presidente Hugo Chávez Frías la transformó oficialmente: el antiguo Ince es el nuevo Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), tras un Decreto de Ley, a fin de adecuar esta institución formativa a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.  

 A partir de ese momento llega un sentido de revisión de los programas y la pertinencia de la formación técnica y profesional en un intento de aproximar la institución a un marco de integralidad con el sistema educativo formal. Es la nueva etapa de la Revolución Bolivariana y sus requerimientos de transformación consciente de las dinámicas sociales, organizativas, políticas, productivas y formativas de la nación venezolana.

En el año 2003 la Misión Robinson se ampara en la territorialidad de la institución para llevar a cabo la labor de alfabetización de la patria; más adelante, se incorporarán como fortalecimiento al nuevo perfil que quedó plasmado en la reforma de la Ley del Inces las misiones «Vuelvan Caras», «Vuelvan Caras Joven», «Che Guevara» y «Saber y Trabajo»

En ese sentido, desde el año 2008, el Inces ha estado adscrito a los ministerios de Economía Popular, Economía Comunal, Comunas y Ciencia y Tecnología. Desde el año 2014, el Inces estará adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo con el fin de adaptar los objetivos institucionales a aquellos que se plantean en el Plan de la Patria 2013-2019 y en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.

En esta coyuntura el concepto del Inces socialista adquiere sustancial importancia. Su nuevo objetivo es adaptar toda su tradicional programación formativa a la demanda de las nuevas transformaciones políticas y sociales que la nación requiere en la ruta hacia la superación del capitalismo como sistema global en crisis.

Y uno de esos importantes pasos lo constituye el proceso de revisión institucional desarrollado durante todo el año 2012; un proceso que incluyó la revisión de los programas Inces, así como la realización de nuevos proyectos tendientes al reacondicionamiento de la infraestructura. De igual manera la formación de 24 colectivos estratégicos desde los cuales se dieron las orientaciones metodológicas para el abordaje de todo lo que es el diseño curricular, a objeto de saber qué se aspira del nuevo Inces.

Una vez tomada nota del proceso histórico que constituye al actual Inces, se identifican tres procesos para la reconfiguración de la institución desde distintos aspectos que implica, en primer lugar, la revisión de los programas formativos como transición hacia una perspectiva integradora de lo instrumental con lo político; segundo, la revisión de toda la estructura física y organizacional de los Centros de Formación Socialista en el país, permitiendo la realización de un diagnóstico real de la pertinencia técnica y política, tan necesaria en este momento de transformación.

Un tercer punto lo establece la conformación de nuevos espacios integrales incorporando a todos los actores necesarios para desarrollar los laboratorios en función del nuevo modelo de gestión socialista en el país.

Esta ruta permitirá avanzar en la transición para la construcción del «Currículo en Acción». Buscando revisar lo que han sido las acciones que hubo en Ince/Inces sobre el currículo. Entre los principales apuntes, está el de atacar la separación que hay entre lo técnico y lo político; colocando un acento fundamental en las particularidades de las regiones y sus potencialidades. Finalmente esta ruta apunta a incorporar a todos los actores que le dan vida a la formación como los maestros y promotores técnicos productivos Inces, analistas y participantes egresados. Formar produciendo y producir formando es la consigna.

 

  Misión

              

Desarrollar programas de formación técnica, productiva y política, dirigidos al pueblo, valorando el diálogo de saberes en las diferentes áreas de conocimiento, contribuyendo al desarrollo socioeconómico del país, en el marco de la construcción del modelo socialista.

 

Visión

 

Ser una institución con talento humano calificado para garantizar la formación técnica de la fuerza de trabajo, con la conciencia ideológica y revolucionaria que requiere el país, concibiendo el trabajo como herramienta liberadora, que conduzca a la apropiación de los medios de producción por parte del Poder Popular, coadyuvando a la transformación del modelo productivo hacia la construcción de un sistema económico socialista.

 

 

 

Av.Nueva Granada con calle Chile, Edf. Inces Sede, Caracas -Venezuela