** 19 de marzo: ¡Viva la clase trabajadora! Ellos hacen que la Educación y Formación Técnica Profesional sea posible
LONGINA TOVAR /DIMAS PÁEZ
F/ Rafael Urbina
A propósito del Día de San José, patrono de los trabajadores y ejemplo de humildad y dedicación, el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Sociaista (Inces) se enorgullece en conmemorar, según lo establecido en la Convención Colectiva, el Día del Obrero Inces.
Esta fecha honra a los hombres y mujeres cuyas manos, esfuerzo y sabiduría popular cimentan las bases de la formación técnica profesional, motor indispensable para el desarrollo de nuestra institución y de la nación.
La clase trabajadora no solo es el corazón productivo del país, sino también la raíz desde donde emerge y se revitaliza el conocimiento técnico. Los obreros y obreras del Inces son protagonistas de un modelo educativo que valora la práctica, la experiencia y el compromiso social. Ellos transforman talleres, aulas y lugares administrativos en espacios de transformación y aprendizaje, cosntruyendo valores que fortalecen el tejido productivo nacional.
En esta jornada de reconocimiento, varios trabajadores del INCE compartieron sus reflexiones:
Armando Hernández | 18 años de servicio
«Para mí es un orgullo prestar servicios a esta noble institución, un ente formador clave para el pueblo venezolano. Me honra pertenecer a la familia Inces, donde desarrollo labores como herrero, aunque también he aprendido plomería y otros oficios aquí. Gracias a la institución, he sacado adelante a mi familia pese a la guerra económica impuesta contra Venezuela por EE.UU.»
Ignacio Rojas Rojas | 37 años de servicio
«Mi trayectoria en el Inces me ha permitido aprender múltiples oficios que marcaron mi crecimiento personal y profesional. Esta experiencia la he transmitido a mis hijos, enseñándoles la importancia de la lealtad institucional y el servicio comprometido. Además, por décadas he sido parte del equipo de softbol, lo que fortalece mi orgullo como trabajador. A pesar de las dificultades económicas del país, este trabajo ha sido un pilar para sostener a mi familia.»
Larry Chumista | 2 años de servicio
«Brindo servicios generales en la sede central y otras instalaciones del Inces. Me enorgullece nominalmente mi rol como obrero, pero más aún pertenecer a este grupo de trabajadores que cumplimos con dedicación nuestras funciones. No diré que este salario nos haga millonarios, pero con lo que logramos, nos sentimos reyes. Este empleo ha sido fundamental para sacar adelante a mi familia, incluso en medio de crisis y altibajos.»
Rafael Luque | 7 años de servicio*
«Trabajo en el Inces desde hace siete años, iniciando en el Centro de Formación de La Vega. Esta institución ha sido clave para mi desarrollo personal, ofreciendo no solo crecimiento laboral, sino también beneficios como el comedor y el servicio médico, algo poco común en otros entes públicos. Aquí he encontrado las herramientas para progresar.»
Marlene Ancheta | 3 años de servicio
«Estoy profundamente agradecida con el Inces. Gracias a este trabajo, he obtenido recursos para enfrentar el tratamiento médico de mi hijo. He aprendido a valorar las oportunidades que nos brindan, como los beneficios para trabajadores, incluso en medio de la guerra económica. Cada apoyo, por pequeño que sea, marca una diferencia en nuestras vidas.»