** El programa penitenciario inició con fuerza su cronograma de actividades
NINOSKA PATRIZ
El Programa Penitenciario Luisa Cáceres de Arismendi Inces Aragua consolidando su rol como eje de transformación dentro del sistema de justicia y con la premisa de despertar nuevas capacidades en el hombre y la mujer nueva, busca dotar a más de 150 participantes de herramientas prácticas que aseguren un camino sólido hacia el aprendizaje útil. «La estrategia se enfoca en convertir el tiempo de reclusión en un periodo de crecimiento intelectual y productivo», destacó Carlos Torres jefe de dicho Centro.
En este sentido, Torres destacó que desde el anexo femenino de Tocorón, la programación arrancó con fuerza bajo la guía de las respectivas especialistas técnicas. Las participantes han comenzado su instrucción en áreas variadas que incluyen la jardinería productiva, la confección de textiles y la elaboración de repostería especializada utilizando insumos como la calabaza. Estas labores no solo fomentan el trabajo en equipo, sino que preparan a las internas para emprender de forma independiente en sus comunidades al recuperar su libertad.

La formación en estética y cuidado personal también ocupa un lugar privilegiado en este despliegue educativo. En sedes como la Unidad Técnica de Supervisión y Orientación (UTSO) Unidad Aragua, Poligirardot y el Centro de Resguardo Félix Ángulo, se activaron cursos de barbería, manicure y pedicure. Estas disciplinas cuentan con alta demanda en el mercado laboral externo, lo que garantiza que los estudiantes obtengan destrezas de aplicación inmediata para su sustento económico y desarrollo personal.
Por otro lado, el sector de la construcción y el mantenimiento de infraestructuras recibe atención mediante talleres especializados en diversos centros de detención. En las comisarías de El Limón y La Morita II, los instructores dirigen módulos sobre sistemas constructivos y técnicas de pintura para obras civiles. Estas cátedras técnicas están diseñadas para certificar a los ciudadanos en labores de alto impacto social, permitiéndoles contribuir activamente en proyectos de recuperación urbana.

Este despliegue masivo de capacitación reafirma el compromiso de las instituciones con la rehabilitación efectiva. En este sentido puede decirse que al integrar la educación técnica con el trabajo práctico, el Programa Luisa Cáceres de Arismendi logra que la población penitenciaria observe un horizonte distinto, basado en la disciplina y el conocimiento. “El éxito de estas jornadas reside en la adaptación constante de los contenidos a las necesidades reales del entorno productivo nacional”, manifestó Torres jefe del programa, para finalizar.
