** Durante la actividad, el ministro Piñate analizó la coyuntura geopolítica, destacó las victorias del 3E e instó a los trabajadores a ser difusores de paz
LONGINA TOVAR
Trabajadores de alto nivel del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo y sus entes adscritos fueron la audiencia del conversatorio La Responsabilidad de los Trabajadores del Ministerio del Trabajo en la Coyuntura Actual, liderado por el responsable de esa cartera, Eduardo Piñate, acompañado por la representante de los trabajadores de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela, Johanna Molina y del analista político David Gómez Rodríguez.
Durante su intervención, Piñate realizó un análisis geopolítico y llamó a los trabajadores a ser multiplicadores de un mensaje de paz y tranquilidad ante la coyuntura actual.
El ministro afirmó que, pese a los desafíos, el país obtuvo el pasado 3 de enero victorias estratégicas cruciales. «La más importante es que preservamos la vida del presidente Maduro, y él está resistiendo. La segunda es que no pudieron quitar a la revolución del poder, y es la revolución quien sigue mandando y trabajando por el país», aseveró.
En su exposición, Piñate sostuvo que, en medio de una confrontación geopolítica planetaria, «la lógica imperialista está agotada». Indicó que el dólar ya no es la única moneda que mueve el mundo, y que Rusia y China ocuparon mercados que antes fueron hegemónicos de Estados Unidos y sus aliados. «El siglo XXI es el siglo de los pueblos», declaró.
Doctrina Monroe y Venezuela como principal obstáculo
Piñate analizó la Doctrina Monroe como la expresión concentrada del supremacismo de la élite que domina Estados Unidos, una visión que, según dijo, se impone al mundo. Criticó que, desde el siglo XIX, esa elite concibió a América como su patio trasero. «El problema está en que el mayor obstáculo para que ellos lo logren hoy es Venezuela y su proceso revolucionario», aseguró el ministro, destacando los vastos recursos naturales del país.
El ministro concluyó reafirmando la necesidad de mantener una «paciencia estratégica» y subrayó que, tras los reveses tácticos, se consolidaron las victorias fundamentales: la preservación de la vida del presidente y la continuidad del proyecto revolucionario en el poder.
La resistencia pasa por reafirmar nuestra República
Por su parte, David Gómez Rodríguez señaló que las acciones de EE. UU. rompieron con la institucionalidad que podía regular políticas agresivas, similar a lo ocurrido en el período de la Segunda Guerra Mundial. En este contexto, resaltó la importancia de aliados estratégicos como Rusia, China e Irak, y estructuras como los BRICS, para contrarrestar la doctrina Monroe, que calificó como la visión del «patio trasero». Ante esta realidad, Gómez Rodríguez afirmó que una forma de resistencia es reafirmar la existencia y la eficiencia de la República y sus instituciones, que continúan avanzando pese a las adversidades.
Explicó que desde la visión de los trabajadores, Tavares Lenich planteó que su moral y perspectiva no están determinadas únicamente por las condiciones nacionales, sino por un contexto global más amplio. En este sentido, destacó el papel crucial que juega Venezuela, dada su condición de poseer una de las mayores reservas petroleras y de tierras raras del mundo, y su ubicación geográfica estratégica.
Frente a esta realidad y a la vulnerabilidad que supone, hizo un llamado a fortalecer el sentimiento patrio y a reconocer al gobierno en ejercicio como el guía del destino nacional. Finalmente, exhortó a comunicar de manera veraz lo que ocurre en el país.
Estamos venciendo
La representante de la JPSUV, Johana Molina, también destacó una tercera victoria obtenida el pasado 3 de enero: la transformación del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, en un símbolo de resistencia mundial.
Reflexionó sobre las movilizaciones que se han visto en todo el mundo, no solo dentro de las fronteras venezolanas, en las que se exige el regreso del mandatario y de su esposa, la primera dama, Cilia Flores. “Ella es la figura de la mujer venezolana: luchadora, combatiente”, enfatizó.
Por último, llamó a no crear desesperanza en la gente y a insistir en un discurso único y unificador: “Estamos venciendo”.
