** El Ministerio de Relaciones Exteriores es el principal artífice de los diferentes intercambios formativos internacionales en lo que participa el Inces
LONGINA TOVAR
La Embajada de Venezuela en Belice, representada por Gerardo Argote, logró un acuerdo de cooperación internacional que hoy cumple dos años y que involucra al Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces), el cual tienen como objetivo la capacitación del pueblo beliceño en diferentes ocupaciones productivas que contribuyan con el crecimiento del país caribeño.
A la fecha, 253 participantes han sido formados por maestros Inces en el Centro de Capacitación para el empleo Cayo Cet, algunos en modalidad presencial y otros virtualmente.
Las clases presenciales se lograron gracias a que los profesores Rafael Gallardo, especialista en el área automotriz y Manuel Rangel, facilitador de la ocupación plomería, se trasladaron hasta el país caribeño para compartir sus conocimientos con participantes que se convertirán en futuros replicadores de esta formación.
Entre las unidades curriculares vistas de manera virtual destacan Confección de Uniformes Escolares, Agricultura Urbana, Construcción de Semilleros, Higiene y Manipulación de Alimentos, Confección de Pantalones, Word Básico, entre otras.
Para conmemorar este segundo aniversario, se celebró una reunión telemática que contó con la participación, desde Venezuela, del presidente del Inces, Wuikelman Angel Paredes, acompañado por todo el tren gerencial de la institución, y desde Belice, Elvis Franklyn, representante del Ministerio de Educación y Orlando Espat, presidente del Board de Cayo CET, también con toda su comitiva.
De Cancillería acompañaron el evento el embajador de Venezuela en Belice y el vicecanciller para el Caribe Raul LiCausi.
Para 2025 se proyecta el intercambio de formaciones donde Belice recibirá en su seno a maestros en el área de gastronomía, textil , agricultura urbana y soldadura, mientras que dos maestros beliceños se van a trasladar a Venezuela para formarse en domótica.
El titular de la casa formativa en Venezuela, Wuikelman Angel, dijo que para el Inces era un honor desarrollar esa experiencia de cooperación que se alinea con la intención de la institucion de internacionalizar sus procesos formativos. Recordó que la oportunidad de intercambiar conocimiento con el país del Caribe inició en la Pandemia, convirtiendo así una dificultad en una oportunidad para el enriquecimiento de ambas instituciones.
Angel agradeció a la Cancillería todo el trabajo realizado, a través del viceministerio del Caribe, y ratificó el compromiso que tiene el Inces con este acuerdo de hermandad que ha permitido la formación de 253 personas en cuatro años de alianza y dos de la firma del convenio.
Argote expuso que la realidad y los resultados obtenidos luego de estos dos años de cooperación, superaron las expectativas de todos los invoclucrados. A su juicio, las formaciones presenciales permitieron, aundo al intercambio de conocimientos, una valiosa experiencia que dio paso a un intercambio cultural.
El presidente del Board de Cayo CET, Orlando Espat, manifestó su más sincero agradecimiento a Wuikelman Angel y al diplomático Gerardo Argote, así como a la consejera de la Embajada de Venezuela en Belice, Loadice Mota. Además, hizo especial mención a los maestros Inces que socializaron sus conocimientos con los participantes de Cayo.
Durante su intervención, Espat definió el acuerdo entre ambas instituciones como un crecimiento compartido y un aprendizaje en desarrollo, e invitó a continuar el trabajo que se hace en conjunto para el crecimiento de todas las partes.
En este mismo orden de ideas, el gerente general de Cayo CET, Edilto Romero, expresó que luego de dos años es impactante como esta alianza ha permitido que las personas se hayan empoderado y hayan podido fortalecer sus medios de vida: “Más que simples papeles son herramientas transformadoras que han agregado un inmenso valor a las vidas de los aprendices, de los emprendedores y de la comunidad en general. Estas personas ahora son símbolo de oportunidad y progreso y están listas para contribuir con el crecimiento económico de Belice”.
Las palabras de agradecimiento de las autoridades beliceñas, tanto para el Ministerio de Relaciones Exteriores como para el Inces, estuvieron cargadas de emotividad y profesionalismo, pues reconocen en Venezuela un aliado para la capacitación de su pueblo y el crecimiento de su economía.
Cerró el acto el viceministro para el Caribe Raúl LiCausi diciendo: «Este acto simboliza lo que es parte de la diplomacia bolivariana de paz y la forma de cooperación que tiene Venezuela de relacionarse con los hermanos caribeños. Estamos hablando de un acuerdo que contempla educación, es un acuerdo de cooperación donde hay un aprendizaje no solo de parte de los estudiantes sino también de nuestro profesorado que al incorporarse y conocer las comunidades beliceñas también incorpora parte de esa idiosincrasia que los alimenta y retroalimenta».