** El acoso escolar no es un método de aprendizaje ni un juego. Es violencia que deja cicatrices profundas en la salud mental de quienes la sufren.
DIMAS PÁEZ
F/Rafael Urbina
El Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) dictó el foro “Acoso escolar, maltrato escolar y salud mental” al personal de la Gerencia General de Investigación y Desarrollo, y al personal del Centro de Formación Socialista (CFS) Jorge Antonio Rodríguez, con la idea de capacitar específicamente a docentes de formación y a los maestros técnicos productivos (MTP) para intercambiar ideas sobre este tema tan álgido en la actualidad.

La Gerencia General de la Oficina de Atención al Ciudadano del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) fue la encargada de organizar el foro, el cual se realizó en el piso doce del edificio sede, en el salón Vuelvan Caras. El orador de orden fue Alejandro Rojas, acompañado de Anly Martínez, Josué Figuera y la psicóloga Saribel Rengel, encargada de dictar el taller del “Abrazo”, todos funcionarios del Senamecf.

Para Alejandro Rojas, este es un tema muy importante ya que tiene que ver con “la violencia escolar y el hostigamiento, y está preparado específicamente para docentes de formación, bien sea de media general o en el ámbito de cursos de extensiones por parte de algunas instituciones del Estado”.
Explicó Rojas que el objetivo específico es aportar herramientas en materia jurídica, en cuanto al contenido sobre el acoso y la violencia, para saber cuáles son sus concepciones y su impacto en lo social, educativo e integral, y que esas herramientas, más allá de que sean asumidas por estos docentes de aula, puedan servirles para resolver problemáticas que se les presenten en el ámbito de trabajo.

Por otra parte, el orador aclaró que el personal del Inces que tiene contacto directo con jóvenes de entre 15 y 17 años –donde aún persiste la violencia no solo escolar sino también en el ámbito académico– cuenta con las herramientas necesarias para detectar cualquier tipo de abuso que se pueda cometer en los salones de los CFS o en las aulas.
“El impacto emocional tiene que ver con el estrés, evidentemente esas emociones que sienten las víctimas después de haber pasado por alguna situación traumática y postraumática, que generan trastornos y situaciones que van en detrimento de su integridad emocional, psicológica y hasta espiritual”, finalizó Alejandro Rojas.

Para continuar con la dinámica del foro, la facilitadora Saribel Rengel trató el tema del abrazo, y resumió que el abrazo es un excelente medio de comunicación que no necesita ser hablado ni expresado a través de las palabras, y además es una acción espontánea que da el ser humano motivado por distintos sentimientos.
La psicóloga Rengel expuso que el poder del abrazo activa los receptores de la piel y aporta serenidad; automáticamente activa los receptores de la dermis conocidos como corpúsculos de Pacini.

Aclaró Saribel Rengel que la presión sobre estos receptores estimula el nervio vago, conectado con el cerebro y encargado, entre otras cosas, de regular la presión sanguínea. Es decir, que una suave presión de un abrazo logra regular la presión arterial y calmar a quien está nervioso o sufre estrés.
Durante la intervención de la psicóloga se realizaron variadas actividades donde los participantes ejecutaron distintos tipos de abrazos o ejercicios de relajación.
