CFS Cagua formenta las alianzas comunales con los huertos familiares

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** Aprenden de las experiencias productivas aprovechando la vocación por el trabajo de la tierra

NINOSKA PATRIZ| Aragua

El intercambio de plántulas entre las personas de la comunidad se ha convertido en parte de nuestra cultura” explica el maestro Gustavo Jiménez Mora, desde el centro de formación socialista (CFS) Cagua. Este agrega que “el despertar de la conciencia sobre la importancia que tienen los huertos familiares es un hecho concreto. De esta forma se fomenta la cooperación y se fortalecen los principios del socialismo desde el seno de nuestras poblaciones”. Por ello, cada persona del colectivo de adultos mayores o personas con condición de desnutrición que asiste a esta casa de alimentación hace su aporte, a través de su experiencia personal y saberes ancestrales. Y la siembra y el cuido de cultivos básicos, son parte de la aplicación de los conocimientos con los cuales se apoyan mutuamente.

Esta actividad se desarrolla en la casa de alimentación que funciona, gracias al apoyo del gobierno nacional y regional. La misma se encuentra ubicada en el sector de Santa Ana de Palo negro. Los rubros de corto ciclo se promocionan para su cultivo con gran receptividad. En los terrenos de esta casa de alimentación se encuentran sembrados: cebollín, aji y pimentón, berenjena y musáceas. También, cuentan con plantas para condimentar las comidas como: el oregano orejón y el oreganillo.

Estos huertos familiares han tenido gran acogida en la comunidad. Los mismos pueden construirse dentro espacios pequeños. Por este motivo, son realmente una alternativa de ahorro. No requieren cuidados exagerados, principalmente luz solar y buen riego. Además, permite el engranaje armónico de la naturaleza con la urbanidad que nos rodea”, explica Yosileth Sánchez una de las participantes del curso.

En las gráficas se observa un grato ambiente de trabajo. La cooperación es otro valor que se ha sembrado en conjunto con las diferentes plantas. En esta oportunidad, la faena se realizó con las plántulas de berenjena. En el mismo orden de ideas se construyó una especie de cerca de protección. Esto con el propósito de resguardar el trabajo realizado ante la gran afluencia de personas que allí asisten.

De acuerdo con Jiménez, todos los participantes y colaboradores cuentan con buenas experiencias de cosecha. Sin embargo, el acompañamiento es constante para reforzar conocimientos. Además, se garantiza un proceso nutritivo en la retroinformación de saberes. “Con esta actividad, intentamos que la gente entienda la importancia de cuidar los trabajos realizados por los cursos del Inces. El apoyo se brinda por el bien de la propia comunidad”. Esta información nos la hace llegar en colaboración el maestro técnico productivo Gustavo Jiménez Mora.